¿Quién es Marta?

Si has llegado hasta aquí querrás saber quién soy. Quizás ya lo sabes… ¡o eso piensas!

En pocas palabras…

Treintañera, gaditana, rizos despeinados, una duda andante, inconformista e intensa a tiempo completo.

Sí, para empezar, podría ser un buen resumen.

¡Pero véndete mejor!

Bueno, bueno… Quizás prefieres saber que soy doble licenciada en Derecho y Administración y Dirección de Empresas. O que tengo un Máster en Dirección de Recursos Humanos. O que estoy certificada como Consultora SAP-HR. Como ves, yo también tuve esa grave enfermedad: la “titulitis”. Pero, por suerte, es como la varicela, una vez pasada, ya no vuelve.

¿Entonces?

Definitivamente, no. Un título no es capaz de definirme, ni a mí, ni lo que soy capaz de hacer. Y, mucho menos, lo que me motiva o hasta dónde soy capaz de llegar por dedicarme a ello.

Y a ti, ¿te definen?

Sin embargo, he de admitir que esos títulos han sido los que me han abierto las puertas de muchos trabajos, en los que he podido conocer a muchas personas y vivir cantidad de experiencias que, sin duda, me han ayudado a saber lo que quiero hacer (aunque, sobre todo, lo que NO quiero hacer) y a conocerme mejor a mí misma. En definitiva, me han llevado a ser la Marta que soy ahora.

Y tú, ¿te lo has planteado?

¿Qué Marta eres?

¿Ahora mismo? La que quiere eliminar el bajón de los domingos por la tarde, vivir de algo motivador, dinámico, útil para los demás… Pero han habido otras Martas muy diferentes a la de ahora. Un secreto que te ayudará a entenderlo: soy una maestra frustrada. Y, otro secreto más: creo que sé cómo ponerle remedio para conseguir algo parecido. Ya lo verás…

Y tú, ¿te has sentido perdido?

Y, ¿cómo te diste cuenta?

Pues eso, ¡martamente! ¿Que qué es eso? Pues casi que un «prueba-error». Una forma de vida más, la mía, imperfecta y con millones de dudas y cambios de rumbo. Seguramente muy similar a la de cualquier mortal y a años luz de la de cualquier influencer. Te darás cuenta…

En definitiva…

Te diría que definir a una sola Marta es complicado, ya que hay tantas Martas, como momentos martamente vividos. Pero todas esas Martas tienen algo en común: son capaces de escapar de todo con la ayuda de un papel y un boli.

Y, del resultado de todas ellas, nace MartaMente.

MartaMente no es un blog motivacional o de desarrollo personal… Por eso, no esperes consejos, ni nada por el estilo. Podríamos decir que MartaMente es una experiencia, en pasado, y casi un experimento, en presente. No es más que el camino que se va andando cuando uno se siente o se ha sentido algo perdido y, al fin, decide poner una dirección.

Ahora sé desde dónde parte el camino… Hasta dónde llegará y cómo, lo iremos viendo juntos, ¡si te quedas!